Sola, así es como me sentí en mucho tiempo. Sólo quería cortar mis venas, sólo quería ver sangre en mis brazos, sólo quería sacar mis demonios de esa manera.
Intenté quitarme la vida una vez y esa cicatriz se quedará por siempre en mí, siempre me recordará lo mal que estuve, siempre me recordará mi vida pasada, siempre.
Sé que tal vez ahora pueda salir de todo esto con un poco de ayuda pero me acostumbré a la soledad y al sufrimiento, sí, estuve muy mal en hacer todo lo que hice pero sólo quería sentirme bien y no medía mis pensamientos ni lo que hacía.
Tengo 18 cicatrices, algunas se ven otras no tanto y algunas directamente no se ven, sólo hay una, que fue la más grande, que fue la última, mi intento de suicidio.
A veces tengo miedo de suicidarme y no llegar a lograrlo, es decir, tengo miedo de hacer un corte muy profundo perder mucha sangre, que me internen y luego despertar.
No me gustaría despertar, no me gustaría saber lo que pueda a llegar a pasar después.
Tengo mucho miedo.